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miércoles, 22 de agosto de 2012

Agassou



Agasou es una deidad muy antigua del vudú,  se dice que es el hijo de un ser divino hijo del espíritu Kpo, un leopardo, y un ser humano la princesa Aligbono, hija del rey de Tado. Agasou fue el fundador del Imperio de Dahomey, y fue elevado a la categoría de antepasado divino y de la realeza. La leyenda cuenta que el Vodou Agasou vino a América a través de de la sangre de los negros que cruzaron el mar, por eso frecuentemente se el canta a Agwe para llamarlo desde Ginea (Africa), cuando a Agwe se le relaciona con Agassou se le representa con un cangrejo; así que los totems de Agasou son el leopardo y el cangrejo.




Agasou es el  Loa patrono del hogar, la familia y el linaje. Él es el esposo de Silibo Vavou, loa y fundador de otro linaje. Agasou colores son blanco, dorado, amarillo, beige y marrón. Su día de la semana es el jueves, y su fiesta se celebra el 25 de agosto. 

Silibo Vavou

Msye Machette, egskize'm w'ap ba pawol pa bon sivouple e tande kounye-a avek gwo atansyon bon ki sa m'ap fe ou la ok? tande se de lwa pa o lwa ok? 

Agasou yemen
 
lwa sa se pa Met Agasou Agasou Yemen Agasou Yangodo Agasou 
Mawou De Met Agasou ode Silibo Vavou Agasou se o lwa ki soti Daomen o lwa ki mache ave Met Agwe T'Awoyo Kwala Zangi Welo, o lwa ki kenbe tou tradiksyon peyi nou. 

No se pa Met Agasou! 

Lwa la la se Met Agarou 

Met A-g-a-r-o-u 
Agarou Hanto 
Agarou Misan Wedo 
Met Tonnè ki mache avek 
Papa Sobo e 
Papa Bade tout ansamn danle nan lesyel. 
Gade se de lwa pa o lwa nou gen la. 





selido-o hevi ga selido-o hevi da bon navige 
danbala vye vye hevi gweto hevi o navige
se agarou se se agarou hantor
selido-o hevi ga bon navige



martes, 19 de abril de 2011

LOAS DE LOS CAMINOS Y LAS ENTRADAS

LUASES DE LOS CAMINOS Y ENTRADAS


LEGBA

"En África, Legbá es un dios fálico y joven. En Haití es una persona senil de barba blanca. Se le invoca para que abra las puertas. Recibe la primera plegaria en las ceremonias". Tiene figura muy parecida a la de san Lázaro: cojea como éste y lleva una especie de muletica en la que se apoya para caminar. Su ropa es raída, muy usada, con la que demuestra sus trabajos como misionero, porque "su misión es muy dura". Puede tomar picante y frotarse con él los ojos. Una sacerdotisa, afirma que Legbá "existía, pero al dar la caída se convirtió en luá, por lo que su comida desde entonces siempre se ha preparado así: asada". En su manyé se incluye pollo invariablemente y, en algunos lugares, chivo, ambos de color negro, además de siete tipos de viandas.
Lo significativo que recibe de la ofrenda animal son las plumas, la cabeza y las tripas que son lanzadas al fuego de la hoguera, con lo que se hace saber que se entregó todo lo que le pertenece. Esa hoguera será encendida en la portería o entrada principal que dé acceso a la vivienda del dueño de la fiesta.
Debajo de la enramada permanece encendida una vela y en ella se sitúa inicialmente la orquesta. Luego la hoguera se rocía con agua azucarada, además se avivan las llamas con aguardiente. Poco después es encendida otra vela que se coloca al pie del fuego, levantada y puesta en el camino que desemboca en la portería.
Ésta es una ceremonia indispensable para el desarrollo del conjunto de ritos que se realizarán en cumplimiento de los demás santos y fuerzas sobrenaturales. Su función consiste en llamarlos, atraerlos y darles la bienvenida para que se presenten en la fiesta que se les ha organizado.
Con la carne de los animales y las viandas asadas —más pedacitos de bombón—se prepara una especie de pudín en una jigüera al que se le añade mucho picante y se reparte entre todos los concurrentes a la ceremonia.
Confirmando su preeminencia, un sacerdote nos atestiguó que Legbá es "el jefe de todos los santos; hay que hacerle la comida primero a él, antes que a los demás".
LUÁ CHEMIN
Luá de los caminos reales. "Trabaja", da caridad. En su manyé se emplean diversas carnes, como la de cerdo para hacer una especie de ajiaco al que se añade todo tipo de viandas, menos la calabaza. Esta última no puede depositársele tampoco en su altar.


LUÁ CALFÚ
Lúa Calfú es el de los cuatro caminos. "Se le prepara su comida en cualquier lugar, pero siempre su altar tiene que situarse en un rincón pegado a la pared".

LENTÓ

Se conoce que trabaja sólo una vez al año. Habita en el marco de la puerta de acceso a la casa de vivienda, donde ejerce una especie de "protección" a sus moradores.

COLÉ-CORD
El nombre que ofrecemos corresponde a una pronunciación figurada nuestra, a partir de la información. Ellos nos atestiguan que el significado que más se le aproxima es el de "nudo" o amarre, situado a la entrada de una casa.
Es evidente que se trata -como en el caso de Lentó- de una expresión más de la brujería que circunda siempre al vodú. Las encrucijadas y caminos son "lugares encantados por los malos espíritus" y todas las entradas deben ser reforzadas para desbaratar los maleficios o daños dirigidos contra alguna familia. Con este santo se amarra.

OTROS VODOUNS

GRAN BUÁ
Se le considera el dueño del monte y, como tal, debe pedírsele permiso para realizar en él cualquier acto. Como Criminel y Togó, pertenece a la clase de luases a los que hay que darle su manyé luá en "el centro de Guinea", es decir, en lo profundo del bosque. Se distingue por su carácter hosco y huraño: al comer "no mira a nadie". "Es malo siete veces", lo que lo sitúa —igual que a los dos santos antes mencionados—en el grupo de los loas diablos. Su poder resolutivo es excepcional: lo que no resuelve él, muy pocos santos Io pueden resolver. Muy vinculado en Haití a la actividad de hechicería terapéutica, como la preparación de los polvos mágicos con que trabajan los hunganes, y las curas. En cuanto hace su aparición "coge palo", es decir, necesita ponerse en contacto con la vegetación, en particular con los gajos de los árboles de los cuales se cuelga con gran eficacia: aquí se le conoce como el "señor de la horquetas". Mientras se desplaza, hace mucho ruido. Se le ofrenda un macho entero o verraco, que debe enterrársele en un hueco cavado al pie del árbol donde habita.

CRIMINEL
El color simbólico de Criminel es el rojo: símbolo también de su gusto por la violencia. En efecto, haciendo honor a su nombre, tiene una marcada predilección por los derramamientos de sangre .Tiene fama de bebedor incansable, fuma mucho y blande casi siempre un machete, con el cual realiza espectaculares juegos. Tiene porte de hombre decidido y brusco y, al hacer acto de posesión, se sube las piernas del pantalón a la altura de las rodillas. Vive en los árboles, por los cuales siente una especial predilección.
Sus poderes descomunales lo pueden llevar a revolcarse en el fuego de una hoguera o a introducir en ella a otra persona sin que ésta sufra lesiones. Cuando se encoleriza, puede ingerir aguardiente con picante (kimanga), frotarse picante en el rostro o agredir con él a terceras personas.

TOGÓ
Se le conoce como el "carnicero" por su predilección y uso de las armas blancas —por excelencia el cuchillo y el machete—. Al posesionarse de un caballo, lo hace con fuerza descomunal y con fuertes ruidos. Se afirma que despliega tanta fuerza que rompería una cadena, si lo ataran con ella. Es muy solicitado en el momento del sacrificio de animales, por la gran destreza y precisión que despliega en ese acto. Hay que tener extremo cuidado cuando Togó participa en estas ejecuciones cruentas, porque con mucha frecuencia hunde el arma en su abdomen.
Sus colores simbólicos son el rojo y el negro.



SENCHÉ
A pesar de que se afirman que es hijo de Cemiché —que vive en el cementerio—, por sus rasgos y atributos personales se le considera otro miembro de la familia de los Ogún. Quizás su nombre sea una derivación de Ogún saint Jean o de saint Michel Arcángel, quien se presenta en una ceremonia y se le proporciona un huevo o una copa de agua para calmarlo.
Su manyé luá no tiene fecha fija en el calendario litúrgico, como el de otros luases. Se le arma una mesita en el suelo, al pie del poste central de la enramada o tonell. Se le cubre con hojas de jobo y encima de ellas son colocados los alimentos (dulces, licor, etc.) El primer día tenía lugar la ceremonia en que Zombi le sacrificaba un cerdo y pollos; al siguiente, el propio Senché sacrificaba una parte de los chivos y Zombi la otra, en una especie de segunda parte de la misma fiesta.
Viste un pantalón azul de brillo y una camisa roja, con una pieza terciada con estos dos colores, igual que los propios de un general. También lleva charreteras en azul y rojo. Se distingue por el brillo que irradia su vestuario. Al posesionarse de alguien, "llega formal, conversa muy bien, aunque se le nota un poco tristón, porque dice que los mejores obsequios se le entregaron a su compañero de actuación: Yudón".

YODÓN O YUDÓN
Es un "santo [vodú] de labor": no trabaja, sino que su función principal consiste en guiar a los demás santos. Cuando se presenta, les pregunta qué trabajo están haciendo los demás luases e imparte indicaciones. Se le considera como el cabecilla de los santos de labor o de fuerza. Al "llegar" a una fiesta puede consultar y se le pueden ofrecer obsequios.
Su manyé consiste en una inmensa tortilla con 21 huevos, arroz blanco, licor dulce, vino tinto o seco pero endulzado. Se le sacrifican, además, un par de palomas blancas únicamente. Vive en el agua; sus prendas hay que tenerlas sumergidas en una tinaja con agua. Entre ellas se distingue un collar blanco.
Se trata de un santo blanco. Hay quien afirma que es hermano de Senché: ambos comen de un mismo plato y participan en el mismo manyé, es decir, comparten la tortilla aludida. Los dos son generales. Yodón se distingue de Senché en que "llega" muy risueño.
Su vestuario es enteramente blanco. Porta una gorra de plato, con su "copa" encima. A su paso, se derrama mucho perfume.
Firma una especie de "pase" antes de empezar la fiesta y emplea para hacerlo un lápiz bicolor (azul y rojo). Luego moja los dedos en una tapita y hace como si estampara un cuño con ellos. Después hace una cruz y ese papel queda como constancia de que él ha pasado para autorizar la ceremonia.

OGUN

LA FAMILIA DE LOS OGÚN




Los miembros de esta familia se caracterizan por su porte marcial y porque eligen como lugar de residencia el bosque. Existen diecisiete ogunes y todos visten y comen igual. En general, cuando hacen acto de posesión en un caballo, "llegan serenos, se muestran cordiales y les gusta conversar". A menos que haya problemas graves, no emplean la violencia gratuitamente.
Junto con los luases lbó, beben la sangre directamente de la herida del animal que se les sacrifica. Gustan de la bebida y del tabaco. No obstante, hay integrantes de este grupo que rompen con los rasgos caracterológicos aportados. Veamos en detalle la personificación de los más relevantes:


OGÚN DEL MONTE
Viste camisa roja —aunque en ella se observan motivos en negro— y pantalón azul marino. Sus atributos son un machete y una botella de aguardiente de caña, su bebida preferida. Los animales que se le sacrifican son el chivo y el pollo colorados. En su manyé lúa se incluye todo tipo de viandas. Los colores simbólicos son el rojo y el negro; en Cuba, son el morado y el verde y Belié Belcán porta un traje verde con adornos en rojo.

OGÚN BATALÁ
Éste es el esposo de Ercilí; viste igual que ella —es decir, completamente de blanco— y no ingiere bebidas alcohólicas, rechazadas por la santa. Esta última característica sólo la tiene Ogún Blanco, en Haití. Este santo vodú participa en el serví-luá dedicado a Ercilí, donde come la misma comida que ella. Se afirma que no es otro que Ogún Guerrero y se le representa con una espada en la mano y una gorra de plato.
OGÚN GUERRERO
Se le representa según la popular cromolitografía de Santiago Apóstol o de san Jacobo el Mayor, con una gorra colorada en la cabeza y una espada en la mano. Se dice que es la verdadera pareja de Ercilí, por lo que habría entonces que identificarlo con el san Jacobo el Mayor.

OGÚN DEL RÍO
Es un santo acuático, como su nombre lo indica. Su elemento distintivo es el agua dulce. Cuando se posesiona de su caballo lo prímero que pide es un vaso de ese líquido. Como a Ogún Balendjó, debe echársele mucha agua encima, no importa que esté empapado. Su iniciación no tiene que hacerse necesariamente en un río, pero sí deben emplearse en ella como prendas, piedras de él que son bautizadas en nombre de la divinidad para hacerle reconocer que ya no vivirá más en el agua, sino que se trasladará a otro lugar de residencia. Esas piedras son colocadas en un plato que se sumerge en la corriente. Luego ellas permanecen colocadas en una palanganita blanca sin usar, que se llena periódicamente con agua clara y limpia.

OGÚN CHAL
Se diferencia del resto de los ogunes por sus cualidades cleptómanas. Roba para compartir lo sustraído con sus hermanos.

OGÚN BUÁ
Es Ogún del Monte

jueves, 22 de julio de 2010

VUDU CARIBEÑO: LOS LOASES

LENGLESÚ

Se auto identifica cuando se posesiona de un caballo. Se caracteriza por ingerir grandes cantidades de ron, sobre todo de aguardiente de caña con picante. Su manyé-luá incluye un verraco y todo tipo de viandas. Ese animal es degollado, como si fuese un chivo. Se abre un hueco en la tierra donde se depositan una botella de ron, viandas y otras cosas que se le ofrezcan en la comida. Encima de todas ellas, se derrama la sangre del animal sacrificado. En dicho hueco se depositan, finalmente, las partes ofrendables de aquél : la cabeza, las cuatro patas, el rabo y el corazón. La comida confeccionada con el resto del animal puede ser ingerida por los asistentes a la fiesta.
Lenglesú es un lúa diablo. Es "violento y maligno". Cualquier compromiso establecido con él que se incumpla puede costar la vida.
Se aprecian diferencias en cuanto a las partes que se le ofrendan a este luá en Haití y en Cuba: en el hermano país caribeño se le incluye en el manyé parte de la lengua y de las orejas, así como las patas delanteras y la extremidad de la cola; los pedazos de carne no deben ser cocinados con sal.
Es presentado Lenglesú como el lúa del arco iris y Blinginsú "marcha" o camina con él.
Existen dos Lenglesú más: Lenglesú Damá y Lenglesú Vasensá, con rasgos o caracteres diferentes a los del primero

DJAB MONTAÑE

Como su nombre lo indica, se trata de un lúa diablo: se le llama a las doce de la noche, en el centro del monte y se le ofrenda un macho sin castrar o verraco, de color grisáceo. Su ofrenda se cocina entera y se deposita donde vive; en ella se incluye una variedad común de viandas.
De figura llamativa, del tamaño de una palma, agita sus enormes y largos brazos cuando se mueve. No puede "montar", pues, en el interior de una casa por sus descomunales dimensiones. Lo hace sólo en el bosque. No se distinguen sus facciones al manifestarse, pero se ve que lleva una enorme cadena atada a la cintura.

SAINT MICHEL ARCÁNGEL

Santo que se utiliza en el hogar "como respaldo de la casa; siempre hay que tenerlo en la puerta". Aparta o vence las "malas corrientes" que puedan ser dirigidas contra una familia.
Según el canto que se le dirige en la ceremonia, es presentado como un intermediario de los Zanges (los santos vodú), ante Dios y la virgen María.


MACUTO
Luá traído de Haití. Es varón. Porta un machete y una yaba.

CICLÓN
Luá diablo. Cuando se posesiona de su caballo, se necesitan veinte o treinta personas para controlarlo, pero a todas puede levantarlas. Posee una furia y poder descomunales.
ABORÍ

Luá diablo.

MAMÁ GUÁ o MANAGUÁ
Equivale a mamá abuela.

DIVISIÓN
En cada grupo de luases afines debe haber un jefe que los dirija: a ése se le
denomina División. En el asentamiento cubano-haitiano de La Caridad, hay una practicante voduista, caballo de este santo. Se le identifica cuando se posesiona de ella por los cantos que le corresponden, uno de los cuales dice así:
¡División mayí-colá-oh, oh
¡División mayí-colá-oh, oh!
¡División mayí-colá-oh, oh!
¡División mayí-colá eh, eh egué!

OBBÁ LOMÍ
Su vestuario es blanco e incluye una pañoleta de ese mismo color. Usa una falda larga y su bebida preferida es melosa, no alcoholizada. Porta como atributo también un collar. Es la reina de la ceiba, árbol donde reside su poder. Si no pertenece a la categoría de los luases diablos, guarda estrecha relación con ellos.
Como animales de sacrificio se incluyen en su manyé un chivo y un pollo negro. Los alimentos se le depositan en una canasta. Se trata de una antigua divinidad venida de África y que en Haití, recibe el nombre de Congó Azuecá. Junto con los miembros de la familia de los Ogún, es especialista en artos adivinatorias y trabaja mucho con las barajas.



SANTOS ACUATICOS


Aunque a primera vista parezca que en vodú existe un debilitamiento en el culto a la serpiente proveniente de los antiguos whydah del Dahomey, en las prácticas voduistas observadas se aprecia un número considerable de luases con rasgos que denuncian el poderío de ese culto. Se atestiguan que Gran Búa al desplazarse silba y hay varios santos que se cuelgan de las ramas de los árboles o que se arrastran por el suelo como si fuesen un ofidio.
Nunca se usa una serpiente viva en las prácticas voduistas. Entre los espíritus acuáticos se ponen de manifiesto los aludidos rasgos, a veces sutilmente.

ZAÚ PEMBÁ
Al presentarse, se echa al suelo y de inmediato hay que echarle mucha agua a su paso. Él prácticamente se arrastra por el fango, al tiempo que "canta". Ingiere grandes cantidades de bebidas alcohólicas, lo que hace por botellas, de un solo sorbo. Así es como realiza su trabajo: al brindar, se dirige a los interlocutores para decirles francamente: "Yo no tengo amigos, no me relaciono con nadie". Desaparece de la vista pública y se introduce en el río, donde es difícil de hallar, allí puede pasarse días enteros y reaparecer nadando. Es invocado a las doce de la noche. Como nunca existen condiciones para darle su manyé, él envía un miembro de su corte. Parece estar dotado de poderes prominentes en el orden de una inteligencia ordenadora, basado en la cual organiza y dirige las curaciones.

DAMBALLAH
Algunas veces se presenta como hombre y, otras, como mujer. Cuando lo hace como santo, se dice que es el rey de los santos guerreros, Criminel o Togó, En su segunda variante, aparece como una santa vestida de blanco que pide, en vez de ron, agua de azúcar.
Su alimento característico es el maíz tostado. Entra cantando tranquilamente, se muestra muy contenta con todo el mundo y santigua a los concurrentes.
Cuando Damballah silba no cobra por el trabajo que realiza. En su ofrenda se incluyen chivos de pelambre amarilla, ( giro) o colorado y viandas de todos los tipos .

CULÉV

Su ceremonia se realiza en el río. Los animales que se le sacrifican son los curieles, los cuales se introducen en una lata de donde son extraídos para matarlos con un cuchillo. Un poco de su sangre se echa en un frasco y se mezcla con perfume para el uso de los hijos del altar. También come fruta de pan. Es un santo que según los informantes fue traído de Haití.


SIMBÍ
En Haití se le considera el guardián de las fuentes y los mares. Simbí come en el río. Allí se le debe realizar su servicio. En su manyé se incluyen una pareja de pollos pintos y viandas (yuca, plátano, malanga, etc:) y un poquito de arroz blanco.
LA SIRENA Y LA BALLENA DE MAR
La Sirena y la Ballena son dos divinidades marinas tan estrechamente unidas que se les venera juntas y se les celebra con el mismo canto. Unos dicen que la Ballena es la madre de la Sirena, otros que ella es su marido y, en fin, otros que esos dos nombres se aplican a una sola y misma divinidad. Se representa a la Sirena conformé a la tradición europea, pero cuando ella aparece en el santuario, la persona que es poseída por ella es solamente una mujer joven, coqueta, muy cuidadosa de su tocado .
En una reciente investigación realizada en la República Popular de Angola, constatamos un fuerte culto a la sirena -representada convencionalmente de la forma antes mencionada- de origen kikongo. Los informantes de las comunidades haitianas aseguran que esta divinidad es un santo blanco, hombre, que vive en el mar.

ERCILÍ O SANTA CECILIA
En Haití existen dos Ercilí principales: Ercilí Dobá o Dogbá que es uno de los grandes luases del país, símbolo de la pureza, y Ercilí Fredá o Ercilí Freda Daromain que, como la anterior, se le identifica con la virgen María.
Todas las demás divinidades son consideradas como hermanas de la primera, en cuya ceremonia se realizan aspersiones en la tierra y el aire con perfume. Por sus veleidades y sensualidad sin embargo, se le considera como una especie de Afrodita antillana, con lo cual se le asemeja a la Ochún cubana , "diosa del amor sexual y patrona de Cuba”.
Pero si el color simbólico de ésta es el amarillo, el de Ercilí es el blanco: se trata de un espíritu marino que se desgajó de su cuerpo acuático para devenir en signo cultural de alcance más vasto. Hay que consignar que, como ocurre con otros luases hay otras Ercilí que se le contraponen en cuanto a rasgos caracterológicos.
En Republica Dominicana, esta divinidad recibe el nombre de Metré Silí y tiene gran renombre. Posee muchos de los trazos de la divinidad haitiana :es muy débil a los perfumes, a las prendas y a los trajes lujosos y caros. Odia la bebida y se deja arrastrar por la atracción masculina.
Esta misma divinidad, en punto petró. es "la única metresa que se presta para recoger corrientes malas cuando utiliza flores amarillas o de sol".
Se han podido registrar dos tipos de Ercilí : una, de claro sello rada y otra, que bien puede equipararse con la Ercilí-Yeux-Rouges (Erzulie Ojos Rojos), de tipo petró. La primera va enteramente de blanco, detesta las bebidas alcohólicas y delante de su vista no pueden realizarse sacrificios cruentos: además tiene como pareja a Ogún Bátala u Ogún Guerrero, en su manyé lúa se incluyen palomas blancas, cake y bebidas dulces, entre otros alimentos. A despecho de esta primera clase de Ercilí localizada en las montañas de la Sierra Maestra, en la provincia de Las Tunas se constata un culto a la Ercilí roja: en su ceremonia se producen sacrificios de animales y su caballo viste con este color simbóliCO.